Se trata de una disciplina muy difundida en la cual se unen velocidad y
técnica, necesarias para lograr las pruebas especiales en bajada, al
entrenamiento indispensable para poder hacer las subidas
tranquilamente, resistiendo sobre el sillín hasta seis horas.
Las bicis utilizadas tienen el imprinting para bajadas, el ángulo de la
dirección muy abierta y, en promedio, de 160 mm de recorrido,
comandadas de la mejor manera gracias a las tecnológicas
suspensiones. Con estas bicis se pueden hacer recorridos técnicos,
experimentando esta divertida disciplina y, además, aprovechando las
instalaciones de remonte, se pueden hacer decenas de kilómetros de
senderos en bajada pedaleando poquísimo.

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